INTRODUCCION
Una propaganda para una película decía hace un tiempo “Los
chinos dicen que la palabra para crisis es la misma que para cambio,
oportunidad... Entonces cómo llaman cuando todo anda mal!!
Es ciero muchas veces escuchamos palabras de tono
aparentemente optimiasta fermnte a las crisis y los conflictos y sentimos que
de todas maneras no podemos adaptarlo a lo que nos pasa. Las crisis no son
agradables, sin embargo esto no quiere decir que todas sean negativas, o que no
puedan efectivamente ser oportunidad para el cambio. Según como nos recuperemos
de ellas, y sepamos aprovecharlas, nos pueden ayudar a conocer mejor dónde
estamos, y a dónde queremos llegar.
Toda crisis nos plantea un claro probleam y aparte un
desafío: Conocer la dinámica de los problemas que enfrentamos, comprendernos
mejor a nosotros mismos, comprender mejor el mundo en el que vivimos.
Este artículo busca plantearle solo algunas ideas para los
momentos de crisis que deba enfrentar, si nota que puede salir de el malestar y
pemnsar algo más lo invitamos a leer más o a informarse más en profundidad. Una
vez emprendido el camino el mismo es largo pero muy redituable.
¿QUE ES UNA
CRISIS?
Es un período de cambio, y por ende de puesta en cuestión
de varias áreas de nuestro ser. Sufrir una crisis es experimentar un estado
temporario de desorientación debido a algún evento o situación que causa un
trastorno emocional y espiritual de efectos profundos. Una crisis se caracteriza
principalmente por la incapacidad del individuo para hacer frente a situaciones
particulares mediante el empleo de los métodos habituales para la solución de
problemas. Las crisis crean un desequilibrio en el que la persona no acierta a
dar los pasos que podrían hacerla salir del atolladero en que se encuentra.
Una crisis se caracteriza por la
incapacidad del individuo para hacer frente a situaciones particulares mediante
el empleo de los métodos habituales para la solución de problemas.
Los síntomas de una crisis son similares a los de una
depresión, o ansedad . Existe apatía, desgano, dificultades para dormir, para
concentrarse, para reflexionar serenamente. La persona experimenta una sensación
de fracaso personal muy grande. Es decir es un cuadro difuso y que ello angustia
más aún.
Lamentablemente hay muchas personas que van de una crisis a
otra sin poder resolverlas en forma satisfactoria, quizás por no saber cómo
hacerlo o por no haber desarrollado las habilidades que todos necesitamos para
estos momentos de dificultades, cambios y ajustes.
En la medida en que nos recuperemos después de cada crisis,
mantendremos un equilibrio, un estado emocional capaz de resolver crisis futuras
y de seguir adelante en la vida. Es a través de estas experiencias como
aprendemos a hacer frente a nuestros futuros problemas.
Cómo funciona una crisis
Veamos lo que
mayormente sucede en la vida de una persona que atraviesa la secuencia de crisis
y cambio.
Una crisis comienza con una situación que se plantea
generalmente en forma imprevista. Un minuto o unas horas, son suficientes para
que se desorganice y desequilibre toda nuestra vida.
Esta circunstancia hace que nos sintamos deprimidos y
cuestionemos lo sucedido. Aquí es donde se comienza a buscar culpables y todo
resulta oscuro a nuestro alrededor. Es como si el mundo se hubiese venido abajo.
Surgen exclamaciones cómo: ¿Por qué? ¿Por qué tuvo que sucederme esto a mí?
Luego de esto, y con un poco más de tranquilidad, surge la
reflexión. Esto permitirá que surjan ideas positivas y ganas de solucionar el
inconveniente; deseos de seguir adelante.
Ya en el período de recuperación, se comienza a superar el
problema por medio de la decisión y la acción.
TIPOS DE
CRISIS
De acuerdo al hecho que provoca la crisis, podemos
referirnos a dos grandes grupos: Las crisis provocadas por alguna situación
externa, fuera de nuestro alcance; y las crisis internas que provocamos nosotros
mismos.
Las crisis externas comprenden: Las crisis que resultan del
proceso natural de vida, inundaciones, sequías, enfermedades, muertes, etc. Las
crisis que surgen por problemas políticos y gubernamentales. Las crisis
económicas. Las crisis que surgen a causa de los problemas sociales. Las crisis
provocadas por problemas vocacionales. Las crisis que surgen por la pérdida de
seres queridos.
Las crisis internas surgen de un planteo personal, aunque
algunas veces se producen con la evolución misma de la vida y los cambios de
edad. La adolescencia, los cuarenta, la menopausia, la jubilación, son algunas
de las etapas de la vida en las que nos cuestionamos nuestra existencia. Pero la
mayoría de las veces, estas crisis se producen en el momento que menos las
esperamos, tal vez simplemente por la acumulación de problemas, de pensamientos
o sentimientos.
En el fondo estamos insatisfechos con el estilo de vida que
llevamos, con las contradicciones que observamos en la sociedad y con nosotros
mismos. Nos cuestionamos nuestros ideales y metas. Se nos quiebra la silla donde
nos sentábamos tranquilamente, y todo nuestro ser se rompe ante la pregunta:
¿Para qué vivo?
A veces es fácil detectar la causa de nuestro sufrimiento y
en otras ocasiones es muy difícil. Por eso en vez de preguntarnos: "¿Por qué me
sucede esto?" mejor es que nos preguntemos: "Ahora que me ha sucedido esto, ¿qué
necesito hacer para salir adelante?". Si adoptamos esta actitud podremos
enfrentar con más serenidad los problemas que tenemos en la vida.
COMO
SUPERAR LAS CRISIS
.Algunas personas se desahogan fácilmente, reflexionan,
piensan, recurren al consejo de otros, se organizan y crecen como personas.
Otros, en cambio, se vuelven indiferentes, se echan al abandono, viven tristes y
amargados, se tornan agresivos y violentos, se enferman, y esperan que las
soluciones les caigan del cielo.
Las crisis representa tanto una oportunidad, como un
peligro. Como oportunidad, deberá llevar a las personas, familias o comunidades
a la reflexión aun en medio del dolor, la confusión y el miedo. Será una
oportunidad si las personas se unen, se organizan, buscan soluciones, salen
adelante y crecen. Y a la vez, la crisis será un peligro cuando las personas se
paralizan, se enfrentan, pierden la confianza en sí mismas y esperan que los
demás les resuelvan todos sus problemas.
¿Qué puede hacer una persona para crecer en medio de una
crisis?
1. Pensar-Mirarse: En primer lugar hay que
reconstruir mentalmente lo sucedido haciéndonos las siguientes preguntas: ¿Qué
sucedió? ¿Cuál fue mi reacción? ¿Cómo me ha afectado todo esto? ¿Cómo me estoy
sintiendo? ¿Hay algún detalle que me preocupa en particular?
Luego es necesario aceptar lo sucedido. Nada se puede hacer
para cambiar las cosas que ya han quedado atrás. Otro aspecto que ayuda a la
reflexión es expresar el dolor. Es importante encontrar alguien a quien poder
contarle nuestras penas, alguien que nos escuche y nos permita desahogarnos de
los sentimientos generados por el trauma.
2. Ser sinceros: La franqueza es uno de los
ingredientes más saludables cuando estamos ante una crisis. Digamos directa y
claramente lo que queremos y también lo que no queremos. Defendamos nuestros
derechos sin violar los de los demás.
3. Buscar ayuda: Para crecer es
indispensable relacionarnos con los demás para que juntos encontremos las
mejores soluciones para la comunidad en general y para cada uno en particular.
4. Actuar: Toda reflexión necesita pasar de
una decisión a la acción. Si solo permanecemos con la idea en la mente, de poco
puede servir lo reflexionado. Es momento de actuar para recuperarse de la
crisis, y para hacer de esta una oportunidad de crecimiento.
SI NO HAY
RECUPERACION... Cuando la persona se niega a reconocer la realidad que
enfrenta, corre serio peligro de estancarse, hundirse y sufrir reacciones
secundarias. Estas pueden ser:
- Negarse a expresar sus sentimientos, o exagerar alguno
de ellos para compensar otra emoción reprimida. Este es el caso del llanto
constante, incluso mucho después del trauma, lo cual sirve para que la persona
evite sentir su ira o sus sentimientos de culpabilidad.
- Permanecer deprimida profundamente y durante largo
tiempo. Por lo general ella no se da cuenta de este problema. Por lo tanto
es necesario que otros lo identifiquen para poder ayudarle. La persona que
padece de una depresión crónica necesita la ayuda de un profesional
especializado.
- Exceso de actividad. Esto es una forma de huir de
los problemas.
- Una actitud de evitar la confrontación con la
realidad. Creerse incapaz de hacer frente aun a las responsabilidades
mínimas; manifestar apatía, y aparente "flojera".
- Una actitud de autocrítica excesiva y constante.
La persona en crisis habla incesantemente de su problema y no da señal alguna de
tener esperanza.
- Vivir continuamente enferma. Si se prolongan las
reacciones físicas del impacto emocional, la persona necesitará ayuda médica y
psicológica.
- Un comportamiento muy distinto de lo acostumbrado.
Es común que las personas comiencen a llevarse mal con hijos, familiares,
amigos, etc. También suele ocurrir que se vuelvan agresivas, llegando incluso a
la criminalidad o a intentos de suicidio.
- Abusos. Es común caer en el abuso de alcohol,
tabaco, ciertas medicinas, o el consumo de drogas ilegales. En estos casos es
necesario buscar la ayuda y orientación de personas o grupos especializados en
el tema.
Es importante identificar estos síntomas para poder ayudar
a la persona a retomar el camino de la vida. Si está sufriendo algunos de estos
síntomas, o nota que alguien los está sufriendo, ¡haga algo! ¡Busque ayuda! No
tenga miedo de actuar.
LA CRISIS
UNA OPORTUNIDAD PARA CRECER
Toda crisis trae consigo un planteo profundo de vida. Ya
sabemos que la estructura sobre la que nos apoyábamos , de alguna manera ha
caído. Eso es un costo, una molestia, pero también la posibilidad de armar una
nueva.
Es el momento de poder empezar desde uno mismo, el camino
comienza ahora.
El genial dibujante Quino tiene una historieta al respecto
que ilustra una forma de ver esto mismo.
Busque ayuda, movilícese. Si quiere saber más,
contáctenos.